Un desafío, una oportunidad
Paraguay vivió gran parte de su historia bajo regímenes autoritarios, donde la falta de libertades y la ausencia de un Estado de Derecho fueron el marco de la construcción de institucionalidad.
Con el derrocamiento de la dictadura militar de Alfredo Stroessner (1954-1989), se abrieron nuevas perspectivas; hubo grandes avances en el reconocimiento de los Derechos Humanos y la vigencia de libertades.
No obstante, los años de Terrorismo de Estado representaban una pesada carga en la construcción de una nueva cultura política y desarrollo institucional.
Por ello, las organizaciones de Derechos Humanos y de víctimas de la dictadura exigieron su derecho a la Verdad, Justicia y Reparación, como contribución a la instauración plena de la democracia y el Estado de Derecho.
Fue así que se creó por ley nacional la Comisión Verdad y Justicia (CVJ), en julio de 2004, cuyo Informe Final, al Estado Nacional y a la Sociedad Civil, se conoció en agosto de 2008. Pese a la importancia legal e histórica del documento, su difusión fue escasa, así como su impacto en la definición de políticas públicas que tiendan a institucionalizar más los Derechos Humanos.
Ante el escaso conocimiento y análisis crítico de la ciudadanía paraguaya sobre la historia reciente del país y las violaciones de los Derechos Humanos, el Informe Final de la Comisión Verdad y Justicia es un avance para la democracia y -su difusión- una oportunidad para aportar a una institucionalización de una cultura de respeto y garantía de los derechos en Paraguay.
